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LA CONSTELACION DE LIBRA

Es la constelación número ocho, de entre todas las del Zodíaco. El Sol está en Libra, del 30 de octubre, al 22 de noviembre (unos 22 días).

Es una constelación cuyo borde más boreal, es precisamente el plano del Ecuador.

Creemos interesante para los estudiosos de estos temas, detenernos a hablar del punto que sigue denominándose "Punto Libra", que es por donde el Sol en su caminar, (aparente alrededor de la Tierra), atraviesa el plano del Ecuador, por segunda vez. (la primera, lo hacía en el equinoccio de Primavera, que es el que tomamos como origen de esa coordenadas ascensión recta, que representamos por la letra griega alfa.

Así pues, cuando el Sol está atravesando el plano del Ecuador, la constelación sobre la que se proyecta en la actualidad es Virgo. Es decir, si se pudieran ver las estrellas que hay tras el Sol, en esas fechas en que empieza la estaciÐn del otoño en nuestras latitudes, o sea hacia el 21 de septiembre, la constelación que veríamos sería Virgo. En cambio, hace 2.000 años era Libra.

En esos momentos, cuando el Sol está en el "Punto Libra", también llamado "equinoccio de otoño", las dos coordenadas que tiene el Sol tanto en "ascensión recta", como en "longitud eclíptica" es de 180o.

El nombre dado a esta constelación, es muy antiguo y es debido a que sus dos estrellas principales, Zubenubi, que es amarilla y Zubanelya que es verde, son de igual magnitud, lo que permite imaginar los dos platos de una balanza.

Así pues, repetimos que en ese punto que llamamos Libra, El Sol se proyecta sobre la constelación de Virgo en la época del año en que veremos esta constelación, la oscuridad nos llega tarde. Libra es el único signo del Zodíaco, que no representa una criatura de tipo humano o animal. Los romanos, llamaron a este grupo de estrellas "las balanzas", en memoria de Julio César, su emperador, en homenaje a su sabiduría y justicia.

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Los egipcios nos dejaron una leyenda, en que decían que a todo hombre al morir, se le pesaba el corazón, poniendo en el otro platillo de la balanza una pluma.

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